sábado, 9 de mayo de 2020

Notas Biográficas de Luis Del Monte


Origen y evolución de su vida artística



Francisco Ducreux Ríos, conocido como Luis del Monte, nació en Monagrillo, provincia de Herrera el 21 de febrero de 1926, sus padres fueron Arcelio Ducreux Rodriguez y Rosa María Ríos Girón.

Quizás la generación de cantadores de hoy no tenga idea del valioso aporte que le dio a la difusión del canto de la mejorana este sencillo Chitreano que inicio como locutor de radio en las emisoras de su natal provincia Herrerana a través de los micrófonos de Radio Progreso y Radio Provincias.  
En esta época graba su primer disco “Florecita del Camino” y “Mi Montunita” cuyo éxito le valió ser cotizado como una de las figuras más prestigiosas de nuestra música vernacular.

En la década del 50 viajó a la capital y pronto logro un sitial especial entre los oyentes por su clara voz y dicción, retomó el micrófono en la emisora Onda Popular, con el programa “El sol sale para todos” acompañado por Meche Acevedo, gran cantante de décimas, y con el legendario Agustín Rodríguez. Fue Julio Cesar Espino mejor conocido como “Pedro Tuco” quien le coloco el apodo de Luis del Monte, con el cual sería conocido durante toda su vida artística.


Posteriormente continúo su programa en Radio Programas Continental actual “RPC Radio” el cual luego pasó a llamarse “Entre el Monte y el Cielo”, destacándose por ser versátil y polifacético: era locutor de cabina, artista de radionovelas en RPC y productor del programa “Lo que debe conocer el pueblo”, que le valió el galardón del mejor programa, premio que le entregó la Unión Folclórica Nacional en 1963. Ese mismo año se ganó un premio especial con la décima “Legendario Socavón”.

Siendo locutor de RPC radio transmitió día y noche los sucesos del 9, 10 y 11 de enero de 1964, cuando una multitud de jóvenes estudiantes panameños del Instituto Nacional enfrentaron desarmados el poder militar de una potencia mundial para defender el derecho de ver su bandera ondear en la zona del canal, mérito por el cual fue honrado junto a otros 32 locutores a quienes el entonces Presidente de la República de Panamá Roberto Francisco Chiari denomino “Las Voces de la Patria”.
En el año 1982, ya de regreso en su natal Monagrillo, recibió Luis del Monte el único homenaje que se le tributo en la tierra que lo vio nacer, la Comisión Folclórica de la Feria Internacional de Azuero, presidida por Antonio “Toño” Díaz le dio un reconocimiento por su labor de exaltación de nuestro patrimonio cultural, el cual compartió aquel año con la gran cantante Lucy Jaén; ese año Luis del Monte participó como jurado en el concurso juvenil “José del Carmen González” y en el Festival de la Mejorana en Guararé.

La labor de Luis del Monte fue amplia y fecunda, tanto como cantante como compositor. Era original en su estilo, jovial en su trato, buen amigo, sentimental y gran profesional. Su vida abrió una trocha que siguieron grandes cantadores, su vida es un ejemplo de profesionalismo y defensa del ser nacional.

Orientación de su propuesta musical y contribución a la cultura de Panamá
Luis le canto al campo que lo vio nacer, al cariño de la madre, a la belleza de la mujer interiorana, al indio y su lucha por vivir con dignidad, a grandes glorias nacionales como Victoriano Lorenzo, Roberto Durán y a su gran amigo y compañero en la décima José del Carmen González.

Su canto es nacionalista, sencillo, profundo, pleno de sentimiento y reivindicador de la dignidad social del hombre del campo; a través de sus composiciones e interpretaciones se expresa el ideario colectivo de una generación de panameños que proclama el derecho de su pueblo a la libertad y enaltece la dignidad y luchas de quien con el sudor de su frente labra la tierra y la siente como parte de la sangre que recorre su humanidad.

La obra de Luis está imbuida por el contexto social, histórico y humano en que se debatía la generación de panameños que compartieron con él las luchas sociales y políticas por la consolidación del Estado Nacional desde los trágicos sucesos del 9 de enero de 1964 hasta la recuperación del Canal de Panamá.

El canto de Luis del Monte aporta a la cultura nacional la estampa de una época en que Patria, Panameño, Dignidad, Sacrificio y Lucha eran sinónimos reconocidos colectivamente por todos; su voz es un recuerdo permanente de los obstáculos que puede vencer una pequeña nación cuando sus hijos tienen claro su origen y alejados de intereses personales trazan el camino de las generaciones del porvenir.

Luis del Monte, locutor, trovador y amigo, luego de luchar contra el Alzheimer murió el 29 de agosto de 1993. Su legado y memoria fue inmortalizado por el productor Rodrigo Escobar Tamayo, quien le compuso “Adiós a Luis del Monte”, que en la magistral interpretación de Toñito Vargas se incluye en esta producción.

Jorge Luis Escobar
jle@tamayorecords.com 


Agradecimientos: a Elzevir María Ducreux de Castillero y Bolívar Rodríguez por su notable contribución a la producción de esta obra, a Luis del Monte (QEPD) tu canto transparente habla de la dignidad y nobleza de tu alma; y a Rodrigo Escobar Tamayo (QEPD) fundador del sello Tamayo, compositor, cantante, poeta y productor discográfico a quien agradezco el honor y responsabilidad de haberme designado su sucesor en la preservación y proyección del patrimonio musical de Panamá. 







sábado, 9 de noviembre de 2019

Concurso de Décima José Del Carmen González 2019 - Bases del Concurso y Formulario de Inscripción

Como es tradición, el Comité Cívico de Ticeños Residentes en Panamá abre la inscripción para el Concurso de Décima cantada José Del Carmen González "El Orgullo de La Tiza" 2019, en el marco de los 50 años de su desaparición física, e invita a los jóvenes talentos de todo el país a participar en este importante evento dirigido a fortalecer nuestras raíces culturales y proyectar el talento de nuevos valores del canto de la décima panameña.  

Adjuntamos las bases del concurso 2019 y el formulario de inscripción, el cual debe ser presentado antes del 25 de noviembre de 2019 a las 09:00 pm.

Comité Cívico de Ticeños Residentes en Panamá

Juan A. González Ruiz - Presidente
Raquel A. González de Tejeira - Secretaria
Ernestina Gonzalez de Ruiz - Secretaria de Finanzas
Con el apoyo de Discos Tamayo




viernes, 11 de octubre de 2019

50 Aniversario José Del Carmen González, la voz más sentimental de la décima panameña

 
El 14 de octubre de 2019 se conmemora el 50 aniversario de la desaparición física de una de las voces más importantes del canto de la décima panameña: José Del Carmen González, este gran artista originario de La Tiza de Las Tablas hizo suyo el Gallino Lamento, el Llanto y el Zapatero, sus  torrentes predilectos, e  interpretó magistralmente la décima "Desde Mi Silla de Ruedas", producida por Discos Tamayo, considerada una de las mejores interpretaciones de la décima panameña del siglo XX.

Con ocasión de esta importante fecha para el folclor panameño el Comité Cívico de Ticeños residentes en Panamá el lunes 14 de octubre en el pueblo de La Tiza de Las Tablas realizará una serie de actividades destinadas a rendir homenaje a este gran artista que incluyen misa en la Iglesia San Francisco de Asís y desfile cívico con la participación de los estudiantes, maestros y autoridades del Centro Educativo Básico General Bolívar Antonio De Gracia González hacia el "Parque José Del Carmen González", restaurado recientemente con el apoyo del Centro Cultural de Las Tablas.  





Comité Cívico de Ticeños Residentes en Panamá
Juan Antonio González
Ernestina González de Ruiz
Raquel González de Tejeira
Steven Tejeira
Con el apoyo de Discos Tamayo

Restauración del Busto a José del Carmen González 
Pintor y Escultor: Jacinto Escudero.
Asistieron en la restauración: Sr. Ciro Pérez y Sr. Edilberto Domínguez, de La Escuela de Bellas Artes Centro Cultural de Las Tablas
Gestionó y aprobó la restauración: Prof. Euclides Vergara, Director encargado del Centro Cultural de Las Tablas. 


lunes, 13 de mayo de 2019

Notas Biográficas de Carlos Felipe Isaacs Rodríguez “Ñato Califa”

Carlos Felipe Isaacs Rodríguez, conocido como “Ñato Califa”, nace el 25 de abril de 1924 en el distrito de La Chorrera en el hogar formado por sus padres Julio Roberto Isaacs Sánchez y María Encarnación Rodríguez de Isaacs, tuvo nueve hijos, siendo su compañera inseparable su esposa Bernarda “Tona” Canto de Isaacs.



Realizó sus estudios primarios en la Escuela Chiquita hoy conocida como República de Costa Rica, desde los 8 años empieza a interpretar la armónica  instrumento que tocaba su madre y se inclina por jugar béisbol destacándose en la primera base de la selección del distrito de la Chorrera. Desde pequeño empieza a tocar cumbias con la armónica en las fincas  y patios del área.

Al alcanzar la mayoría de edad, con sus ahorros logra comprar un acordeón de dos líneas para así sustituir su inseparable armónica, es tanta su emoción que empieza a tocar con gran destreza "La Danza del Gran Diablo", "La Danza del  Torito", la de "los Mantu", etc.

Su talento llega a interesar al folklorista Leonidas Cajar quien le da la opción de ser el acordeonista del grupo al que pertenecen Catalina “Catita” Carrasco, Lucy Jaén y otras figuras que recorren el país en los distintos eventos, ferias y plazas de baile así como en la ciudad capital donde a nuestra música típica le era muy difícil acceder. Ya para la década de los años 60 decide conformar una agrupación típica que tendría por nombre “Conjunto Estrellas de Oro”, aquellos eran tiempos muy difíciles para interpretar la música típica debido a la escasez de vías de comunicación y de energía  eléctrica, aunado a los  pocos salones de bailes, por ello Ñato que alternaba su vida artística los fines de semana con su trabajo en la Zona del Canal, decide  dedicarse a resaltar La Cumbia Chorrerana.

En unión de un primo que era el artesano de los tambores, la cumbia empieza a conocerse y va desplazándose por todo el país, dándose a conocer en la capital como un género musical distinto y especial dentro del folklore nacional, nacido en La Chorrera este baile tan autóctono y pegajoso se hizo sentir y considerar por propios y extraños como un ícono de la cultura chorrerana. 

Es así que Ñato Califa es reconocido por el pueblo panameño como el mayor exponente de La Cumbia Chorrerana, responsabilidad a que fue fiel este humilde  hijo de esta tierra y que al grito de “Que la cumbia no muera!”, dedicó su vida a exaltar el folclor de la tierra que lo vio nacer.

Fue un 13 de Enero del 2006 que nos dejó para siempre en un fatal accidente en las montañas de Capira  a donde llevaría su cumbia que tanto amó y defendió. Le acompañaron en ese viaje al infinito su hijo también acordeonista Carlos Aníbal Isaacs Tejada, Lucia del Carmen Ureña conocida cómo “Chía”, Ramón Sánchez, Miguel Ángel Aguirre, Luis Antonio Badillo, Edwin Flores y Mauricio Lasso.


Entre sus cumbias podemos mencionar: Un Amigo, Santa Librada, San José, La Celosa, Las Mujeres son  Bonitas, La Bailadora,  Candela,  popularizo  Julia  pela  La Yuca, Ratón
Busca tu Cueva, La Chiva se Quemo etc.

A sus méritos se suma el haber sido escogido como hijo meritorio del distrito de La Chorrera para el año de 1987, y Abanderado de las festividades de 1990 y 1992.

Fue homenajeado por distintos colegios, la Universidad de Panamá y diversas instituciones del Estado, su música contribuyó a dar realce a La Feria de La Chorrera.

Ñato Califa nos deja un legado cultural de amor por lo nuestro, dirigido a que los jóvenes y generaciones del mañana preserven sus raíces y contribuyan al desarrollo de la tierra que los vio nacer. Como reconocimiento al valor y profundidad de este legado, hoy día La Casa de La Cultura de La Chorrera lleva su nombre.

Jorge Luis Escobar J.
jle@tamayorecords.com






Escucha a Ñato Califa y Chía Ureña en Itunes, Spotify, Deezer, Amazon y los mejores portales de descarga y streaming legal en todo el mundo.


miércoles, 8 de mayo de 2019

Notas Biográficas de Arcelio "Chelo" Mitre: El Acorazado del Canajagua


Arcelio Mitre De León, nació en el Cerro Canajagua, provincia de Los Santos el 11 de junio de 1949, es hijo de Diego Mitre y Amelia De León; es el tercero de ocho hermanos: Ismael, Pedro, Margarita, Flor María, Misael, Oscar, Edilma y Uvaldina. Chelo creció entre el estudio y las labores del campo, ya que desde niño ayudaba a su familia en la siembra de arroz, maíz y café. A muy temprana edad se hizo un acordeón de tabla con el que jugaba silbando como si tocara el instrumento que popularizo Gelo Córdoba.  


En 1961, a la edad de 12 años, debido al estado de salud de su padre, su familia decide mudarse a Tambo, Coclé en la comunidad de Ojo de Agua. Luego su hermano Pedro compra un acordeón de dos hileras a Elías Fernández, con quien Chelo aprende las primeras nociones del acordeón. Ese año fallece su padre, y a pesar de la tristeza que lo embarga se motiva a trabajar con más ahínco para apoyar el sostenimiento de la familia.  

En 1963 su madre le compra un acordeón de tres hileras por 70 dólares. El joven Chelo crecía con el sueño de emular a artistas de la talla de Dorindo Cárdenas, José Vergara,  Fito Espino, Papi Brandao y Ceferino Nieto quienes llenaban las salas de baile en aquella época. Después Amable Córdoba, hijo del desaparecido Gelo Córdoba, quien también vivía en Tambo participa en su formación sobre el uso y ejecución del acordeón. No obstante, Chelo recuerda que por su timidez mayormente se dedico a aprender solo ya que “le daba pena estar preguntando”. En 1964 fallece su madre víctima de cáncer, quedando Chelo en la orfandad a cargo de su hermana Margarita.  

En 1967 ya con 18 años de edad, se muda a Cañita de Chepo con su hermana Edilma, donde ayuda a trabajar la tierra para ganarse el sustento y en sus ratos libres aprovecha para seguir mejorando su ejecución en el Acordeón. Al escuchar sobre su talento musical, los hermanos De León, residentes en el área, hablan con Chelo para que les amenice una fiesta en el sector de Churugandí. Este baile se convierte en el inicio de su vida profesional, por el cual recibió como pago diez balboas, lo acompañan en este evento “Cholo” Vargas en el tambor y su hermano Misael en la Churuca.

En 1970, se muda a Panamá e inicia labores en una abarrotería propiedad de Euclides Velásquez ubicada en Panamá Viejo, sector de puente del Rey; posteriormente trabajo en algunos proyectos de construcción, lo que lo ayudo a forjar el carácter y la disciplina de hombre de bien venido de la cima del Canajagua. Durante aquel periodo Chelo práctica con su acordeón y asiste a los bailes típicos con el fin de aprender otros estilos, es así que en el club 24 ubicado en Calidonia, conoce a Victorio Vergara a quien Chelo le profeso una gran amistad.

En 1973, Chelo funda el conjunto “Ritmos del Canajagua” en honor a su lugar de nacimiento, siendo su cantante Etelvina Quintero.

En 1975 su primo Elías García decide abrir una sala de baile en Cabobre (actual jardín Oasis)  y lo contrata para que toque en la inauguración. Ya en el baile, Elías le pide a Rosa Elvira Salazar que cantara una pieza con Chelo, sin saber que esto sería el comienzo de una relación más que laboral, pues hasta el día de hoy “La Golondrina Invencible” es la compañera sentimental de este gran acordeonista. Es así que en 1976 Rosa Elvira Salazar, quien canto junto a Alfredo Escudero, Victorio Vergara, Dorindo Cárdenas y Osvaldo Ayala, ingresa al conjunto Ritmo del Canajagua.

La fama de Chelo Mitre y su Ritmo del Canajagua se fue acrecentando y las empresas de espectáculos más reconocidas de la época como: ORCA (Ordoñez-Cárdenas), Espectáculos Unidos y DECATO (Decerega-Carrizo-Nieto) lo buscan para abrir los bailes, en los conocidos “Saraos”, a grandes artistas tales como Ceferino Nieto, Osvaldo Ayala, Dorindo Cárdenas, Teresin Jaén y Victorio  Vergara. Con este último toco mano a mano desde 1982 a 1985 en el toldo “Los Campeones” durante las fiestas del carnaval de Panamá. Es a Victorio y a Juan Castillo a quienes Chelo les atribuye el haber tenido la oportunidad de tocar por primera vez en la ciudad de Panamá.

Chelo Mitre “el acorazado del Canajagua” y Rosa Elvira Salazar “La golondrina invencible” son ejemplo vivo del talento natural que emerge de nuestras raíces interioranas. El acordeón de Chelo y la voz de Rosa Elvira tienen el sabor de nuestro campo, la energía y perseverancia de nuestra gente y la suavidad refrescante de las brisas de su natal Canajagua. En esta producción hemos incluido lo mejor de sus primeras canciones, con los éxitos que hoy día llevan al público bailador a las salas donde él ameniza.

Chelo Mitre ejemplo de humildad, lucha, talento y perseverancia constituye fiel ejemplo del espíritu inquebrantable de nuestro pueblo y proyecta hacia el futuro la autenticidad de nuestra cultura.

Jorge Luis EscobarJ.
jle@tamayorecords.com